Francisco Redondo / portafolio
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Ingeniería Informática sin Bachillerato desde Grado Superior

De Grado Superior a Ingeniería Informática en la UNED sin bachillerato. Te cuento por qué me matriculé y cómo voy a ir compartiendo lo que voy aprendiendo.


Llevo años dándole vueltas, concretamente desde que estaba cursando el Grado Superior de desarrollo web. Cada pocos meses, la misma idea rondaba mi cabeza, como una espinita que nunca termina de salir.

Lo peor era que cada vez que lo comentaba con alguien, la respuesta siempre era la misma. ¿Para qué vas a perder el tiempo y el dinero si ya estás trabajando y sabes programar? La carrera no te hace falta para nada.

Las razones para dejar de pensar en matricularme eran muchas. El tiempo no es ilimitado, las ganas no duran para siempre, no es gratis, y ya que pago, por lo menos que parezca que merece la pena. Y por supuesto, la más importante y la que siempre te meten en la cabeza… las mates, el bachillerato… y sobre todo que nunca he tenido un plan de estudio ni tocado un libro en años.

Una mañana en el curro, volvió a salir el tema, con la misma conclusión… Eso sí, esta vez ha cambiado algo, ya que estoy escribiendo esto y es que la siguiente vez que los vi, ya estaba matriculado.

Todavía no sé el motivo, si soy sincero. Solo sé que soy cabezón y lo voy a intentar. Si sale mal, solo he perdido algo de tiempo y dinero, pero he ganado quitarme esa espinita y, por supuesto, ACABAR EL GRADO QUE SEGURO QUE LO TERMINO.

Lo gracioso es que estoy escribiendo este artículo, pero todavía no he comenzado el grado, me quedan unas semanas. Eso sí, desde el día que me matriculé, no paro de repasar conceptos y aprender otros nuevos para que, cuando llegue el momento, esté mejor preparado. La verdad, creo que es el momento perfecto, y que con ayuda de la IA mi camino está siendo más fácil.

El problema es que soy muy cabezón y me gusta entender qué está pasando y para qué sirve cada cosa, así que otra vez con ayuda de mi gran amiga IA decidí desarrollar una nueva sección dentro de este portafolio, el lab. Un espacio donde subir todas mis pruebas y unir estas dos partes, los fundamentos de la carrera, junto con la programación y proyectos reales. (Querido lector, no lo busques todavía porque no está desarrollado, pero seguro que me pongo en estos meses… ya sabes, como con la carrera, necesito que me dé el chispazo para arrancar).

El primer tema con el que me puse fueron las matrices, pero claro, ¿para qué se usan más allá de las clases? Otra vez con mi gran amiga, nos pusimos manos a la obra para encontrar un proyectazo para el lab con las matrices, pero lo sorprendente fue que el primer proyecto que me aconsejó fue uno que llevaba años intentando desarrollar, pero que nunca me puse por no saber por dónde empezar. Incluso un proyecto que comenté varias veces en mi antiguo trabajo. ¿Increíble no? O por lo menos lo fue para mí.

Esta simple respuesta ha sido lo que realmente me ha dado las ganas de comenzar con la carrera y escribir este artículo, pero sobre todo de aprender fundamentos, teoremas y cosas que ni siquiera sé que existen, pero que seguro que me van a ayudar a crecer. A dejar de copiar líneas de bibliotecas conocidas y comenzar de verdad a entender lo que ocurre bajo el capó y poder crear mis propias soluciones.

Pero vamos a bajar a la tierra, porque los miedos son reales de verdad. La universidad no es gratis, tu tiempo libre no es ilimitado, las ganas no duran siempre y la pereza… bueno, la pereza siempre está ahí.

Para rematar, llevo muchos años sin estudiar, aunque siendo sincero, en toda mi vida académica nunca he estudiado de verdad, salvo en mates, que siempre me han gustado gracias a un maestro de primaria que me abrió la mente con los números. Quitando eso, mi técnica siempre ha sido la misma: prestar atención en clase y esperar ese notable; eso sí, en historia e idiomas nunca me ha funcionado… hasta ahora. Así que imagínate la ironía de plantarme con casi 25 años, sin hábitos, sin técnica y sin haber cogido unos apuntes en mi vida, viéndome de repente metido de lleno en una ingeniería.

Al final, si este artículo solo lo lee mi “yo” del futuro (espero que cuando ese Redondo ya tenga la carrera en la pared, xD), habrá merecido totalmente la pena.

Pero por si acaso estás al otro lado de la pantalla, una promesa: todos los apuntes que vaya tomando e investigando los voy a ir publicando aquí, en mi portafolio. Y los estructuraré desde las bases de la ESO, para que cualquier persona pueda aprender sobre estas asignaturas sin que el punto de partida sea una barrera.

Porque de eso se trata todo esto. No hace falta tener el título colgado en la pared ni el expediente perfecto; hacen falta ganas, estudiar lo que se pueda y ser un poco mejor cada día.

Así que ya sabes: sigue mejorando y que nadie te quite las ganas de seguir creciendo día a día. ¡Nos vemos en el próximo tema!